Puerta de Córdoba
Punto de interés
Parada incluida en la Ruta Cueva de la Batida.
Por los resultados de las investigaciones arqueológicas sabemos que en época de Augusto S.I, Carmona pasó por una etapa de paz y prosperidad económica que propició la construcción de grandes e importantes edificios públicos, entre ellos la Puerta de Córdoba, que constituiría no sólo una puerta de carácter defensivo sino incluso propagandístico con tres vanos.
En esta Puerta de Córdoba podemos apreciar las huellas de diferentes culturas que se han establecido en nuestra ciudad con el paso de la historia.
En época de los Reyes Católicos la Puerta perdió su primigenia función defensiva y, con ello, su austero aspecto militar, tomando una función fiscalizadora de los productos elaborados fuera de las murallas, ejerciendo en la práctica como una aduana y adquiriendo, por tanto, una arquitectura civil.
En el S. XVI se le hicieron reformas renacentistas y a principios del S. XVII se acordó colocar hermosos motivos ornamentales, como escudos y estatuas de mármol, hoy en día perdidas, que dignificaron la Puerta.
El aspecto barroco se le confirió en época de Carlos II, con las reformas de 1688.
A finales del S. XVIII se realizó la última intervención, a cargo del afamado arquitecto neoclásico, natural de Carmona, José Echamorro, reedificándose parte del monumento y consolidándose el conjunto.
Información turística
Lo más destacado
- Puerta histórica del recinto amurallado
- Origen romano con transformaciones posteriores
- Vistas del entorno oriental
- Final natural del eje Puerta de Sevilla-Puerta de Córdoba










